I
Al final de la guerra de mis yoes
arrastraré a mis soldados caídos
bajo el sol del esquizoide quemando
en mi temor los ecos de mi ser.
¿Ganaré la batalla de los miedos?
será con mis soldados más trenzados
de mis huesos en mortajas gritando
¡Ahora pesan más, mi General!
Paciencia hermanos, pronto llegarán,
está esperando nuestra tumba patria.
¡Mi señor, ya no puedo con el peso!
La cena del sentido quemará
mis huesos cabizbajos al suspiro
del fuego de volver a respirar.
II
Debo respirar, ya no sigan más,
seguiré con mi carga hasta quebrarme
recogiendo mis fragmentos atrás
veré a mis sombras volver a matarme
con mis pasos más abismos abrían
pero los pecados nunca caían
porque de tanto morirme nacía
de mis santos difuntos que decían:
"Juntos seremos la noche más larga
hasta el primer amanecer amargo
perecer en el llanto que me embarga."
Cuando a veces soñaba con la brisa
de las sombras que tornan mi letargo
y susurraba el eco de esa risa.
III
Ya no puedo más.
